Los paleontólogos españoles protestan por un coleccionable

Promoción. Fuente: El Mundo

Promoción. Fuente: El Mundo

Desde el pasado 8 de febrero y hasta el 21 de julio de 2015, cada fin de semana se podrá adquirir junto con el diario El Mundo un fascículo de la colección El fascinante mundo de los fósiles. 

Cabría pensar que esta iniciativa ha sido bien acogida por el mundo paleontológico español, pero la realidad ha sido la contraria. De hecho, la Junta directiva de la Sociedad Española de Paleontología (SEP), que agrupa a gran parte del colectivo español que estudia esta disciplina científica, ha enviado una carta a los diversos responsables de estos fascículos solicitando su retirada del mercado. Los motivos son básicamente dos:

1. Con cada fascículo se regala un ejemplar fósil auténtico. Vamos, como si en lugar de elementos naturales no renovables y susceptibles de formar parte del patrimonio de un país, fueran réplicas baratas made in algún país asiático. Como los fósiles proceden, en su mayoría, de Marruecos y Madagascar, los editores no cometen ningún delito contra el patrimonio paleontológico español, pero sí que incitan a realizar una actividad que atenta claramente contra la visión que actualmente se tiene de los fósiles.

2. Los textos explicativos de los folletos que acompañan a los fósiles están plagados de todo tipo de errores, desde ortográficos a conceptuales.

Aquí os reproducimos la carta enviada por la SEP:

Habiendo sido informados del lanzamiento de la colección “El fascinante mundo de los fósiles”, que consta de 20 cuadernillos acompañados de ejemplares de fósiles auténticos y cuya adquisición está ligada al diario El Mundo, la Sociedad Española de Paleontología desea realizar las siguientes consideraciones.

  1. Los fósiles son elementos naturales de origen geológico y, por tanto, susceptibles de formar parte del patrimonio natural mueble de cualquier país donde hayan sido recolectados, independientemente de que dichos países tengan desarrolladas o no sus leyes de patrimonio.
  2. Al contrario que los elementos naturales de tipo biótico, los fósiles son objetos no renovables por lo que su extracción del yacimiento conduce inexorablemente a la pérdida de este y de la información que su estudio pudiera proporcionar.
  3. Si bien, en el pasado, los coleccionistas han sido una fuente muy importante de materiales e información para la Paleontología, en estos momentos históricos el coleccionismo de elementos naturales en general, y de fósiles en particular, tiende a considerarse como una actividad a evitar. Esto es debido, entre otros motivos, a que trasvasa material usualmente público a manos privadas, impidiendo así su uso y disfrute por gran parte de la población, y su eventual utilización para generar recursos socioeconómicos sostenibles en la región donde aparecen. Una justificación más detallada de este posicionamiento puede encontrarse en el informe sobre coleccionismo emitido por la Comisión de Patrimonio Geológico de la Sociedad Geológica de España y que puede descargarse en: http://www.sociedadgeologica.es/archivos_pdf/Coleccionismo_SGE.pdf
  4. Aunque los fósiles son muy atractivos para gran parte del público, este atractivo debería utilizarse para transmitir el valor que tienen los fósiles como fuentes de información y posibles objetos patrimoniales. El tratamiento de los mismos que realiza la citada colección los muestra como objetos de consumo baratos, equiparables a los elementos manufacturados a bajo coste que surten colecciones similares a esta.
  5. Gran parte del atractivo de la Paleontología se encuentra en el descubrimiento que supone tanto el hallazgo del fósil como la obtención del información a partir del mismo. Ambos aspectos están ausentes en la actividad propuesta por su editorial.
  6. La lectura del folleto de presentación ha permitido constatar la presencia de gran cantidad de información errónea, carente de sentido e incluso acientífica. No se trata del sensacionalismo de algunas frases, ni de la simplificación imprescindible en la divulgación, sino de errores en aspectos tan básicos como, entre otros, las grafías de los nombres, la asignación taxonómica de algunos ejemplares o las edades geológicas que se indican. Además, algunos de los conceptos no son explicados correctamente. Es importante recordar que la divulgación debe simplificar información sin por ello aportar datos erróneos. Al introducir estos errores no sólo están dañando al mundo de la Paleontología sino también pervirtiendo las bases de la divulgación científica.
  7. Tampoco es cierto que esta sea la primera colección con fósiles reales que se edita en España. Desgraciadamente, colecciones similares, editadas en nuestro país durante los años 80 y 90, contribuyeron al expolio de algunos de nuestros mejores yacimientos.
  8. Como colectivo representativo de la Paleontología en España, aplaudimos que una editorial se interese en realizar una obra centrada en los fósiles y su importancia en el estudio de la vida, y en este sentido queremos felicitarles por la idea. Sin embargo, y por todo lo dicho anteriormente, creemos que el resultado es contraproducente ya que anima a una actividad, el coleccionismo, que nada tiene que ver con la ciencia del siglo XXI, al mismo tiempo que desvirtúa el espíritu que guía los trabajos paleontológicos e introduce errores en varios aspectos de esta disciplina.

 Por todo ello, la Junta directiva de la Sociedad Española de Paleontología considera que el tratamiento que reciben los fósiles en esta colección no es aceptable y solicita su retirada del mercado.

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20 respuestas a Los paleontólogos españoles protestan por un coleccionable

  1. Tronker dijo:

    Un poquito rancios también son.

    “Algunos de los conceptos no son explicados correctamente”. Ya. Es que, mira por donde, la colección no va dirigida a paleontólogos, si no al más común de los españoles. Es comprensible lo que reportan sobre la inexactitud, pero creo que al hacerlo pierden de vista el sentido general de la colección: divulgar entre la gente esta extraordinaria actividad.

    Luego, al parecer, además de por paleontólogos se tienen por ingenieros sociales; y si no, ¿a qué viene el tercer punto -que repiten en el octavo? ¿Desde dónde hablan cuando dicen tales cosas?

    Si el coleccionismo tiende a considerarse una actividad a evitar, la queja quejicosa sería ya hora también de que le pasara lo mismo.

    • Tronker dijo:

      ¡Qué bien se opina desde el anonimato!

    • Esperanza dijo:

      Para Tronker:
      Divulgar implica simplificar pero no puede conllevar dar datos erróneos. Imagina que quiero “divulgar” cómo hacer un pastel de manzana. Como tengo que simplicar, le quito ingredientes y me salto algún paso, además, por si alguien no sabe qué es un horno, les digo que utilicen la cocina, sin más. Al final, no va a salir un pastel de manzana. El resultado de esta divulgación mal entendida que estamos sufriendo ahora de forma generalizada es que estamos fomentando el analfabetismo científico de la gente y su pensamiento mágico, antes que el científico. Puede que leer algunos conceptos conlleve algo de esfuerzo mental, pero si realmente te interesa el tema, ni te enterarás del esfuerzo, y te aseguro que merece la pena.
      En cuanto a lo que comentas de “ingenieros sociales”, el texto está escrito desde la visión del patrimonio geológico (paleontológico en este caso). Lo que se indica se basa en las recomendaciones del informe Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (ONU, 2005), que puedes ver claramente desarrollado en, por ejemplo, Gray et al. (2013). La idea es que los fósiles, como otros elementos naturales y especialmente los no renovables, deben funcionar como “recursos culturales” antes que como “recursos de abastecimiento”, sencillamente porque tienen más valor (económico y cultural) desde esa óptica, y porque ahora sabemos que estamos haciendo desaparecer elementos de la naturaleza que podríamos aprovechar de otra forma. Por ejemplo: en el entorno de un pueblo económicamente dedrimido de Marruecos hay muchos fósiles, una salida es utilizarlos como si fueran una explotación de minerales (una empresa los explota, los extrae por toneladas y los vende a bajo precio a quien quiera comprarlos). Otra salida es utilizarlos como motor económico: crear fábricas de fósiles de tipo réplica que satisfagan a los compradores, generar infraestructuras centradas en el turismo paleontológico, crear colecciones que sea exhibidas en museos y escuelas fuera del país… La segunda salida es más lenta y conlleva un desarrollo no exento de problemas, pero tiene dos ventajas innegables: 1) nunca van a tener que cerrar porque la mina se ha acabado y 2) el dinero se reparte entre la población de forma más equitativa porque no hay una empresa cuyos propietarios se llevan el 90% de las ganancias.
      Por último, el escrito no es una queja: es una protesta contra una actividad del siglo XVIII fomentada en el siglo XXI
      Saludos.

    • Alendisque dijo:

      Tronker, eres muy torpe y pierdes completamente el punto de la crítica de los paleontólogos. Para mí es de admirar el foco en lo que social que introducen los profesionales de una disciplina, tan habituados que están a vivir en sus compartimentos estancos…

      Es muy triste ver como estas empresas actúan con total impunidad allá donde la ley es muy laxa o no se aplica en absoluto, para seguir como agentes colonizadores.

      Me gusta en especial el punto 8 cuando dicen lo siguiente: “el resultado es contraproducente ya que anima a una actividad, el coleccionismo, que nada tiene que ver con la ciencia del siglo XXI, al mismo tiempo que desvirtúa el espíritu que guía los trabajos paleontológicos e introduce errores en varios aspectos de esta disciplina.” Esto nos muestra cómo la ciencia ha evolucionado y aprendido de sus errores pasados, lo que la diferencia enormemente de las religiones, a pesar del error común en sentido contrario. La ciencia no necesita de la fe, si no de la evidencia.

    • Israel M. Sánchez dijo:

      Nos tenemos por paleontólogos, sí, es lo que somos. ¿Algún problema? Hablamos desde el conocimiento de la capacidad destructiva que el coleccionismo de fósiles tiene sobre el patrimonio paleontológico. Y sobre la nula capacidad que colecciones como ésta tienen de enseñar nada.

      • Rodrigo dijo:

        No tenéis ni la más ligera idea de lo que habláis. Para empezar se está tratando a los coleccionistas como espoliadores y a los paleontólogos como los “Indiana Jones” del siglo XXI. Ni unos son tan malos ni los otros tan buenos.

        Hoy día muchos yacimientos de fósiles, minerales, etc… son conocidos gracias a los coleccionistas pero eso no interesa a los paleontólogos porque ellos no serían los que saldrían como descubridores ni serían los centros de las fotos.

        Hoy día en España se están destruyendo muchos yacimientos fósiles y los que ahora alzsn la voz por estos fascículos no dicen ni pio. Es fácil hablar sin conocimiento de causa, yo se de lo que hablo, y echar la mierda a los coleccionistas pero no se sabe reconocer que los museos españoles se nutren de piezas donadas por estos mismos.

        En España hay una ley que prohibe la recolección de fósiles y se encarga de aplicarla la justicia no los paleontólogos que se creen con el derecho de decidir lo que está bien o mal.

        Sobre lo que dicen de fábricas para hacer copias de fósiles sólo decir que nadie coleccionaría esos fósiles. Si en algo se basa el coleccionismo es en tener piezas diferentes a las de los demás y para tener réplicas mejor que las compren los turistas. Me da que esa forma de generar riqueza se iría al tacho.

        Un saludo.

        • Adrián dijo:

          Ismael, teneis en parte razón y en otra muy poca; se persigue a cualquier infeliz que encuentra un fósil como si de delincuente se tratara, mientras la misma administración concede permisos de canteras en muchos lugares sin antes haber un estudio, ya sea paleontológico, o de cualquier otro tipo, como podría ser arqueológico, donde los fósiles, sin ser estudiados, sin que los paleontólogos tan siquiera se enteren, pasan diréctamente a la machacadora.
          Hace falta que sean primero estas empresas las que sean educadas, pero claro, se les va al garete el negocio, las inversiones, los puestos de trabajo, etc.., así que la administración es la primera en no entorpecer, si nó facilitar los permisos de explotación; yo he visto muchas canteras abandonadas, donde los fósiles se han quedado ahí, a la intemperie, abandonados al descubierto.
          Con una educación correcta, comenzando por la escuela, y acabando en nuestros políticos, otro gallo cantaría y se sabría valorar en su justa medida el patrimonio paleontológico; mientras, cualquiera que se encuentre con un hallazgo, o es un expoliador ( lo cual nadie queremos, sobre todo si es con un interés económico), o es un inexperto que al final lo tirará a la basura, o es un coleccionista que entiende y que los recupera, que informa a las autoridades y que incluso hay algunos que escriben libros sobre los fósiles encontrados; ya os gustaría a muchos paleontólogos tener los conocimientos de muchos aficionados, los libros publicados por ellos y la divulgación cientifica realizada por estos (por ejemplo, Manuel Saura Vidal con los erizos). Yo prefiero que existan coleccionistas del tercer tipo, comprometidos con la divulgación científica y en el hallazgo de nuevas especies, pero a veces parece que los paleontólogos quisierais la exclusividad en todo esto, lo cual, para mí indica una cegera de no querer progresar con la paleontología en España, salvo que la administración correspondiente se implique y ponga coto y remedio al abandono en que se encuentra, divulgando, educando e invirtiendo, y para ello hace falta dinero, cosa poco realista. Por cierto, que la erosión geológica también va haciendo camino con los yacimientos paleontológicos!

          • Israel M. Sánchez dijo:

            Y por cierto, ya sabes, si tanto sabes a publicarlo en revistas científicas y a hacer avanzar el conocimiento científico. Pero claro, para eso antes tienes que saber lo que significa. Y no, no es recoger fósiles e identificarlos (o lo que tú creas que es identificarlos). Con gente como tú así va este país…

        • Israel M. Sánchez dijo:

          Tú sí que no tienes ni idea de lo que hablas. Llevo 20 años dedicándome a la investigación en paleontología y he visto perfectamente lo que hace el coleccionista desatado. No me vas a dar lecciones de mi trabajo.

  2. Cristina dijo:

    Somos muy palurdos…me recuerda al museo que tenía expuesto a un ser humano…pues igual…

  3. Javi dijo:

    Si quieres dientes de tiburón u otros fósiles los puedes comprar en ebay o amazon, por unidades o a sacos…

  4. Samuel Zamora dijo:

    Tanto en UK como en USA donde he trabajado como paleontologo, el
    coleccionismo de fosiles es una práctica bastante habitual y no
    deberia ser negativo siempre q se cumplan ciertas normas. No estoy a favor de
    esa coleccion porque la manera de divulgar q utiliza no es rigurosa, pero
    insisto una y mil veces q recolectar fosiles no tiene porq estar reñido
    con la investigacion paleontologica. Al contrario, ambas practicas pueden
    beneficiarse mucho la una de la otra. Por cierto Israel, en los tiempos q corren
    hay mil millones de opciones de divulgar pero cuando yo era niño no habia tantas
    y una coleccion parecida a esa me sirvió y mucho para seguir lnteresado por
    la paleontologia.

    • Sí, y en el siglo XIX se masacraban animales para naturalizarlos para los museos y ahora sería una bestialidad. Las cosas avanzan. Y desde luego colecciones como ésta no tienen nada que ver con imbuir a los niños de amor por la ciencia. Para eso hay que ir a los colegios. Yo ya lo he hecho, y lo seguiré haciendo siempre que me lo pidan. Esto no es más que coleccionista barato y explotación de un patrimonio que es de todos y debería estar para todos en los museos, no en vitrinas particulares. Lo que se consigue con cosas así no es enseñar ciencia y paleontología, sino algo muy distinto.

  5. Samuel Zamora dijo:

    A mas de un paleontólogo del Reino Unido le he oido comentar que se interesaron por la paleo gracias a las costas de Lyme Regis, donde recogian fosiles cuando eran niños. En este lugar se combina la investigación, coleccionismo y un gran respeto
    por la paleontología.

    http://www.academia.edu/2312984/Zamora_S._2012._Lyme_Regis_donde_la_afición_a_la_paleontolog%C3%ADa_no_conoce_l%C3%ADmites._Naturaleza_Aragonesa_29_4-10

    • Gorka dijo:

      Gracias Samuel. El enlace al artículo que nos deja es un verdadero alegato a la ceguera que este país tiene en torno a la necesidad de crear afición entre la ciudadanía. Creemos en la casta de los investigadores pero no creo que tengan el derecho único a impedir que el ciudadano se emocione y sienta la ciencia como un recurso libre, democrático y social. Por una ciencia ciudadana, de método científico dirigido, basta ya de tanta prohibición y crítica por parte de estas personas a cualquier iniciativa que no parta de ellos.

      • yareta dijo:

        Gorka: ¿realmente crees que hay una casta de paleontólogos que quiere impedir el acceso a la ciencia? Porque si es así, el que está ciego eres tu (dicho con todo el respeto del mundo).
        Ninguno de los puntos del documento de la SEP, que al parecer pocos de quienes comentan se han leído, dice que hay que prohibir recolectar fósiles. En ningún momento se ha abierto aquí un debate acerca de cómo tendría que ser la gestión de los yacimientos paleontológicos en nuestro país. Quizá te asombraría saber que las propuestas van más por el estilo de los códigos de buenas prácticas británicos, que por el “todo está prohibido” o “todo está permitido” que impera hoy en según qué comunidades españolas.
        Desde mi punto de vista, es la recolecta sin control por parte de cualquiera que pase por allí (profesionales, profesores, alumnos, coleccionistas, aficionados, familias con niños que se aburren…) lo que finalmente acaba con la posibilidad de que cualquier yacimiento se gestione de forma controlada y con las posibilidades que ofrezcan sus características (no es lo mismo gestionar un yacimiento extensivo con miles de bivalvos que un Cerro Batallones).
        La diferencia entre un profesional de la paleontología y un aficionado es que el primero tiene obligación de dejar el material estudiado, etiquetado y bien ordenado en una colección pública, mientras que el segundo los guarda en su casa, en muchos casos sin ni siquera una idicación de la procedencia estratigráfica.
        Y claro que los aficionados tendrían que tener un papel predonderante en la conservación (en el sentido inglés de preservación + uso) de los yacimientos, el problema es que, al menos en nuestro país, da la impresión de que para muchos gestión es igual a recolección sin control.
        Por favor, actualizaros un poco en patrimonio paleontológico y en cómo se trata actualmente porque mucho de lo que estoy leyendo en estos comentarios lo leí ya hace 20 años y la visión patrimonial ha cambiado completamente.

  6. Ricardo dijo:

    Prohibir por prohibir…..esta es la cuestión y preguntas el porque no? y te dicen por que no!!.
    De esta manera no llegaremos a nada, cada día somos más esclavos de las prohibiciones…..como se come que llegue a un campo donde el agricultor ara la tierra y te aflora los fosiles, los cuales si no los recuperas acabaran perdiéndose……esto es malo? o buscar en escombreras de los trabajos de una carretera……prefieren se pudran a que tu te los lleve. Entiendo un yacimiento protegido para estudio o yacimientos de huesos ( vertebrados etc ) pero que hay de malo salir con tu hijo al campo y sin necesidad de picar, coger un ammonites…..esto es un crimen.
    Envidia de estos paises ( Inglaterra, alemania, Francia, USA, etc etc ) tengo donde hay verdadera libertad de recolección y don de si esta arraigada la verdadera ciencia de la Paleontología. Saludos

  7. Esperanza dijo:

    Si las personas tuvieran educación científica y social, y fueran conscientes del daño que se hace mediante la recolección, no sería necesario prohibir nada. Algo que, por otra parte, e España ocurre sólo en lugares y con material muy concretos.
    En USA, al contrario que en España, el subsuelo es del propietario de la finca, y obviamente puede vender los fósiles que quiera. La recolección no sólo está prohibida sino muy castigada en los lugares que son públicos.
    En Gran Bretaña existen Códigos de Buenas Prácticas para la recolección de casi todos los elementos naturales, incluyendo los paleontológicos. El caso de la costa de Dorset es un ejemplo de cómo las recolecciones de fósiles deben ser controladas, incluso en lugares donde la dinámica geológica destruiría el fósil que no se recolectara, es decir, en lugares donde se hace recuperación de material (ver códigos del Natural England, por ejemplo).
    Comparar recolección con la “verdadera ciencia de la Paleontología” es como pensar que se es carpintero porque se coleccionan fragmentos de madera. Puede sonar duro, pero el carpintero sabe que es así.
    La pasión por la paleontología se transmite divulgando y mostrando nuestra pasión por esta ciencia, no animando a coleccionar ejemplares que en la mayoría de los casos acaban en cajas polvorientas o en la basura.

  8. Natalia dijo:

    Vaya “novedad”.
    Pero si hace años, cuando yo era peque también sacaron eso. Aún guardo algunos.

  9. Esperanza dijo:

    Natalia:
    es cierto lo que dices, que en el pasado se publicaban colecciones con las que regalaban fósiles. Nadie discute esto. Por lo que este tema es noticia es por dos aspectos relacionados:
    1. Que hemos evolucionado. A inicios del siglo XX nadie se hubiera quejado de que un cazador matara unos osos o unos urogallos. Ahora esta acción está penada. Y eso es porque nos hemos dado cuenta de que hay una serie de elementos, que nos pertenecen a todos, y que están desapareciendo por la acción de unos pocos. Desde el año 1985 algunos fósiles están protegidos por legislación de patrimonio histórico. Desde el año 2007 todos los fósiles están protegidos por la legislación de patrimonio natural. No es legal comerciar con fósiles españoles. De este cambio de visión surge la polémica en torno al coleccionismo (con o sin intercambio económico) de elementos naturales no renovables y científicamente interesantes, como los fósiles.
    2. Un colectivo usualmente poco dado a manifestarse, lo ha hecho en contra de este tipo de actividades. Obviamente, no todas las personas que trabajan en Paleontología en este país están de acuerdo con la prohibición total de recolectar de forma individual, pero si que todas están de acuerdo en la necesidad de una regulación de estas colecciones y la Sociedad Española de Paleontología reprueba estas colecciones.
    Muchas veces, en las noticias de nuestro blog, no se trata de ser novedosos o impactantes… sólo de informar acerca de algunas actividades que, por lo general, interesan a los amantes del mundo natural.